Una calada por aquello que no nos atrevimos a decir. Por lo que siempre hemos querido tener.
Por los besos que nunca hemos dado.Por las noches en vela.
Por las lágrimas desgastadas. Por las sonrisas dibujadas. Por el no que era un si, y el si
que acabó siendo un quizás.
Por mi cama que se queda vacía todas las mañanas. Por tu lado del sofá que aún sigue esperándote.
miércoles, 3 de agosto de 2011
.
gritaré tu nombre hasta quedarme sin voz. Miraré nuestras fotos mientras te digo todo lo que te quise y lo que te echo de menos. Me acordaré de nuestros enfados con una sonrisa. Pasaré todas las noches en vela, y dormiré para revivir nuestros momentos, aunque solo sea en sueños.
¿ Cómo vamos portarnos bien ?
Si de pequeños veíamos que Tarzán andaba desnudo, Cenicienta llegaba a media noche, Pinocho mentía, Batman conducía a 320 km/h, la Bella Durmiente era una vaga, Blancanieves vivía con 7 tios, Caperucita no le hacía caso a su madre, Betty Bop iba vestida como una fulana, Pulgarcita tiraba migas por todas partes y Popeye fumaba hierba...
martes, 2 de agosto de 2011
Orgullo y Prejuicio
Si sus sentimientos siguen siendo los mismos dígamelo, mi afecto y mis deseos no han cambiado, pero una sola palabra suya me hará silenciar para siempre. Sin embargo, si sus sentimientos han cambiado debo decirle que ha embrujado usted mi cuerpo y mi alma, y que la amo, la amo y la amo y que ya nada podrá separarme de usted.
#3
De algo estoy segura.
No podrá quererlo como lo quería yo, no podrá adorarlo de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara.
Es como si sólo a mí se me hubiera sido concedida la facultad de ver, de conocer el verdadero sabor de sus besos, el color real de sus ojos.
Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguna.
Ella, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderlo, de respetarlo.
Ella... no se divertirá con esos tiernos caprichos.
No podrá quererlo como lo quería yo, no podrá adorarlo de ese modo, no sabrá advertir hasta el menor de sus dulces movimientos, de aquellos gestos imperceptibles de su cara.
Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto. Y ella menos que ninguna.
Ella, incapaz de amarle, incapaz de verle verdaderamente, de entenderlo, de respetarlo.
Ella... no se divertirá con esos tiernos caprichos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
