martes, 28 de junio de 2011

Quédate con el

- Dime que no me quieres.
- No te quiero.
- Embustero.

Como si fuera verdad que te puedo olvidar en momentos determinados

 Me encanta su sonrisa, su pelo, sus rodillas. Me encanta el lunar en su espalda. La forma en la que a veces se moja los labios antes de hablar. Y el sonido de su risa. Me encanta mirarlo cuando está dormido. Me encanta escuchar esa canción cada vez que pienso en él y cómo consigue que me sienta. Hace que todo sea posible, no sé... como si mereciese la pena vivir.

Siempre hay alguien que te quiere más... Yo soy tu alguien

Y conseguiste callarme. No sé como lo hiciste, no tengo ni idea, pero lo conseguiste. Empezaste por cogerme de las manos, me tranquilizaste, me pusiste mi cabeza en tus hombros, me acariciaste el pelo. Me hablaste bajito, al oído... Me besaste la cabeza con una ternura increíble. Y me callé.

Te quiero, ¿lo entiendes? Te-quie-ro.

¿Sabes cuándo me dí cuenta de todo? Cuando lo primero que miraba cuando llegaba a casa era si estabas conectado. Cuando cada mensaje recibido deseaba que fuera tuyo y a la mierda con todos los demás. Cuando la pantallita de mi móvil se encendía y yo sólo quería ver tu nombre... Ahí fue. No eres un simple capricho... ¿lo entiendes?

¿Sabes? No te voy a decir que no me joda que te enrolles con mil y una chica. Porque no me da igual, no me das igual. Pero... sólo tengo que mirarte para darme cuenta cómo me besas a mí y cómo las besas a ellas. Sí, a mí me miras de otra manera, a mí me agarras como con ese miedo a que me vaya, a las otras no. Todo esto lo sabemos tanto tú, como yo. Eso de que un clavo saca otro clavo aún está por comprobar.

puntopuntopunto

Nunca he sabido definirme... ¿Simpática? A veces y con quien me interesa. ¿Borde? Cuando hay confianza y normalmente de broma. ¿Cariñosa? Tienes que ganártelo. ¿Risueña? Tengo días en los que no puedo parar de reír hasta llorar y otros en las que sonrío porque pienso que si no el día no acabará nunca. No soy nada concreto, nos podríamos tirar así toda la vida... ¡Espera! ¿Que si te quiero? En eso no tengo dudas, y tu duda me ofende. Pues sí, te quiero y no precisamente poco.

TU siempre has sido TU

¿Qué es el amor? Un juego, simplemente un puto juego. A simple vista las reglas son sencillísimas. En primer lugar, pueden jugar dos personas. Se trata de hacer las cosas bien, de crear algo entre los jugadores. Fácil, ¿no? Pues suelen meterse más jugadores de los permitidos. Y uno de los dos jugadores del principio hace trampas, y el otro pierde, acaba perdiendo y tiene que joderse y salir del juego, de su propio juego. ¿Y sabes una cosa? Ni se te ocurra decir que no te gusta el juego y no lo vas a probar, es imposible.